
¿Por qué “menos vatios” no siempre es la mejor forma de ahorrar energía?
La mayoría de los ingenieros tienden a pensar que, si se quiere ahorrar energía, basta con reducir la potencia del aparato. Pero cuando se trata de un horno para pizza, esa lógica resulta contraproducente.
Lo importante es la velocidad a la que el calor se genera. Si el elemento calefactor puede alcanzar la temperatura deseada de inmediato, se evita perder energía en procesos innecesarios como la “inercia térmica”. Eso significa que el horno deja de calentarse incluso cuando no es necesario.
El problema con el calor intenso
Los elementos calefactores estándar son, en realidad, grandes masas de materiales con alta capacidad térmica. Tardan mucho en calentarse, y una vez que están calientes, siguen así. Esto causa que el horno siga generando calor después de que se ha apagado el termostato. Como resultado, la masa de la pizza se cocina en exceso y se desperdicia electricidad sin razón alguna.
Para solucionarlo, utilizamos elementos calefactores de cuarzo de onda corta infrarroja. Estos elementos calientan muy rápido; alcanzan su temperatura máxima en segundos. En cuanto se apaga la electricidad, el calor también cesa. Es como un interruptor para controlar la temperatura. Sin retrasos, sin desperdicio de energía… ¡solo un horneado perfecto!
El compromiso (porque nada es perfecto)
Para lograr esa velocidad, utilizamos filamentos de alta densidad energética, colocados dentro de un revestimiento de cuarzo. Esto permite generar un calor concentrado que llega directamente a la masa, sin necesidad de calentar todo el chasis metálico del horno.
Pero hay algo importante: el cuarzo es frágil. No soporta tanto estrés como el acero inoxidable. Si el horno vibra mucho o recibe golpes, será necesario protegerlo con una estructura adecuada. Con algo de cuidado, el cuarzo funcionará perfectamente.
Cómo configurarlo
Si vas a conectar estos elementos eléctricamente, omite el interruptor básico de encendido/apagado. En su lugar, utiliza un controlador PID. El controlador PID funciona perfectamente con la rápida respuesta de los elementos infrarrojos. Así, la temperatura se mantiene constante. Como no hay cambios constantes entre “demasiado caliente” y “demasiado frío”, se reduce el consumo total de energía por cada horneado. Además, los tiempos de precalentamiento disminuyen drásticamente. Simplemente enciendes el horno y ya puedes empezar a cocinar.