
¿Por qué debería deshacerse de esas antiguas lámparas calentadoras para baños y optar por las de infrarrojos?
Seamos honestos: esas lámparas calentadoras antiguas son realmente inútiles. Generalmente, funcionan con bombillas comunes, las cuales dejan de funcionar tan pronto como entra algo de vapor en su interior. Por eso, muchas de ellas simplemente dejan de funcionar después de unos meses.
Por eso todos están pasando a usar calentadores de infrarrojos resistentes al agua. Estos calentadores pueden manejar la humedad y el vapor presente en los baños, sin que se dañen después de unos meses de uso.
La diferencia en la forma en que calientan
Los calentadores tradicionales intentan calentar el aire. Pero el aire caliente asciende y se dirige directamente hacia el techo o se escapa por las rejillas de ventilación, dejándote temblando de frío. Los calentadores de infrarrojos son diferentes: no se preocupan por el aire. Emiten calor directamente sobre ti y tu piel. Es un calor instantáneo y cálido. No importa cuán altos sean los techos o cuán húmedo esté el ambiente, sentirás el calor en cuanto los enciendas.
Manejo del vapor
El agua y la electricidad no combinan bien. Todos lo sabemos. Los calentadores convencionales suelen fallar porque el vapor penetra en su interior, daña sus filamentos o causa cortocircuitos. Para evitar esto, utilizamos calentadores con un alto índice de protección. En términos sencillos, sellamos las conexiones y utilizamos juntas especiales. Si esos sellos no son adecuados, todo el aparato se convierte en una bomba de tiempo que fallará en pocos meses. Nosotros no hacemos eso.
Un consejo sobre los cables
Hay un problema: estos calentadores de infrarrojos consumen mucha energía. No puedes simplemente conectarlos a los cables antiguos de tu casa. Si la instalación eléctrica de tu casa data de los años 70, es posible que el interruptor se apague en cuanto enciendas el calentador. Vale la pena que un profesional revise tus circuitos primero.
Instalación en tu espacio
Lo mejor es que estos calentadores se adaptan fácilmente a los lugares donde antes estaban los calentadores antiguos. Son compactos, así que no ocupan espacio en las paredes ni en el techo. Además, como funcionan de manera eficiente, podrás deshacerte de esos radiadores grandes y feos que ocupan todo el espacio del suelo. Es un cambio sencillo que hará que tu rutina matutina sea mucho más cómoda.